Hoy me nace escribir de ti, de las emociones, de las sensaciones que has logrado revivir en mi ser, de las flores, miradas y sonrisas que adeudo y que con gusto pagaré. Me nace hablar de las tardes que he soñado, esa tarde para desnudar rumores, para quitar el telón e iniciar el camino... aunque, a veces, sueño que ya ha iniciado.
Todo es tan nuevo, un panorama que, contrario a lo que muchos dirían, está lleno de oscuridad... de una oscuridad que disfruto cada noche cuando se oculta el sol... esa penumbra en la que me encuentro y que me llena de paz y de ganas de repetir tu nombre para iluminarme el camino.
Es todo tan nuevo que, hoy, aún después de tantas experiencias, he decidido no correr, ni volar, sino regresar al inicio... hoy he decidido aprender a caminar, a disfrutar de cada paso, de cada palabra, de cada sensación, de cada instante que la vida me de y de cada minuto que coincida contigo en el viaje.
Hoy me ha nacido escribir de ti, como me ha nacido hablar de ti, soñar contigo... Los sueños sólo existen para volverlos realidad, por eso no duermo para descansar, sino para seguir soñando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario